Se suele confundir muy frecuentemente al capitalismo y al mercantilismo. De hecho, la mayoría de las críticas que se le hacen al sistema capitalista son problemas del mercantilismo. Vamos a primero definir mercantilismo y capitalismo, para luego desmentir las críticas.

En la actualidad, el mercantilismo es un sistema económico y político que consiste en un intervencionismo por parte del gobierno bastante grande en la economía y en la producción, de esta forma protege a empresas de la competencia. Esta protección a empresas puede presentarse de varias maneras, puede que el gobierno imposibilite trámites, puede también que se le exonere de impuestos o aranceles mientras que a otras no. Cuando se habla de «proteccionismo», o de «proteger» a una empresa, se refiere a que el gobierno provee ventaja a esa empresa sobre otras, lo que hace que sea casi imposible o imposible competir contra ella.

Por otro lado, tenemos al capitalismo, que es un sistema social y económico que se basa en el libre mercado, la libre empresa, el respeto a la propiedad privada, la libertad y la igualdad ante la ley. Este sistema se basa en los medios de producción privados y maneja bajos impuestos. El capitalismo también se centra más en reducir el tamaño del gobierno, en hacer que haya la menor intervención posible por parte del gobierno en las empresas y en todo lo privado en general.

Entre ambos sistemas podemos encontrar ya diferencias bastantes notorias, como la intervención del gobierno, ambos con una posición opuesta uno del otro. Tenemos también el tema del tamaño del gobierno, el mercantilismo tiene un gobierno más grande, que tiene mucha más presencia y control en lo privado, mientras que el capitalismo prefiere intervenir mucho menos y dejar que el libre mercado decida todos los precios, que en realidad es lo correcto de hacer.

Analicemos más profundamente qué pasa cuando hay mucha intervención del gobierno. En un gobierno mercantilista es imposible competir, la empresa protegida puede poner prácticamente el precio que quiera a sus productos o servicios, lo que los vuelve demasiado caros y de baja calidad, porque recordemos que lo que hace que los precios bajen y la calidad suba es la competencia entre empresas. La competencia obliga a las empresas a dar el mejor producto o servicio al menor precio posible. Por otra parte, cuando el gobierno interviene se pierde libertad y su poder se va haciendo peligrosamente más grande, pero ¿por qué esto es peligroso? Porque entre más presencia del gobierno haya y más grande sea este, mucho más dinero es necesario para mantenerlo y es mucho más propenso a corromperse, volviéndose un gobierno que, a pesar de insostenible, sería corrupto, desencadenando muchos problemas más, como la deuda, el aumento desmedido de pobreza, inflación, baja calidad de vida, entre otros.

Para finalizar, es muy importante saber diferenciar ambos sistemas y tener al menos una idea de qué es cada uno, ya que tenemos que estar informados de problemas que nos afectan día a día, aunque hay más ideologías que tocaremos en otros artículos. Estamos acostumbrados a siempre echarle la culpa a la corrupción, pero muy pocas veces vemos más allá, muy pocas veces tratamos de averiguar el origen de esta, qué la provoca y por qué. Informémonos, porque de eso dependemos nosotros y Guatemala.

Autor

Sebastián Alvarez

Estudiante de Cuarto Bachillerato, apasionado por la política y la economía. Disfruto mucho de leer, tocar piano y pasar tiempo con mi familia y amigos.

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