La vida corre rápido, sin aviso,
como el mar llevándose las huellas en la arena;
y aun así,
vale la pena quedarse un poco más
mirando cómo el cielo cambia de colores.

Vale la pena querer a las personas
aunque algunas terminen siendo distancia;
vale la pena confiar,
aunque a veces el corazón se canse
de reconstruirse en silencio.

Vale la pena sentirlo todo:
la calma y el caos,
los días buenos y los difíciles,
porque incluso las heridas
demuestran que algo fue real.

Y sí, el tiempo duele.
Duele ver cómo cambian las cosas,
cómo algunos momentos
se convierten en nostalgia
antes de que podamos detenerlos.

Pero aun así,
vale la pena guardar ciertos momentos:
las conversaciones que hacen olvidar el tiempo,
las risas que dejan sin aire,
y esos instantes simples
que terminan significándolo todo.

Porque quizá la vida nunca fue tenerlo todo,
sino aprender a amar incluso lo que no dura,
a guardar en el alma ciertos momentos
como si el tiempo jamás pudiera tocarlos.

Y cuando todo termine,
cuando el tiempo convierta el presente en memoria,
solo quedará aquello
que alguna vez nos hizo sentir vivos.

Por eso vale la pena.
Aunque duela.
Aunque termine.
Aunque el tiempo nunca se detenga.

Vale la pena sentir, porque eso es estar vivo.

La imagen de la portada es fue generada por AI a través de ChatGPT.

Autora:

Nathalie Wellmann

Hola, soy Nathalie Wellmann. Me gusta escribir porque es una forma muy especial de expresar mis sentimientos, pensamientos y emociones. A través de las palabras, puedo decir muchas cosas que a veces cuesta explicar en persona. Escribir me permite desahogarme, reflexionar y mostrar quién soy realmente. También considero que la escritura es una bonita manera de comunicar lo que uno piensa y siente, dejando una parte de nosotros en cada texto. Por eso disfruto escribir, porque me ayuda a sentirme libre y a expresar todo lo que llevo dentro.