Para mí, mi querida Guatemala tiene todo el potencial para llegar a ser el mejor país del mundo, y no aprovecha nada. Este país lo tiene todo, pero por décadas se ha visto afectado severamente por la desgracia de la clase política que dice liderarnos, por la izquierda, por la ignorancia, por la violencia, pero principalmente por la corrupción, y estas solo destrozan cada día más nuestro país en pequeñas migajas. Es difícil imaginarse que países como Estados Unidos están más de 40 años avanzados que nosotros e incluso pareciera mucho más, innovando exponencialmente en todos los campos, cada día creciendo infraestructuralmente más y aumentando su economía día a día,  y aquí en Guatemala todavía hay centenas de miles de personas muriéndose de hambre. Ahora bien, la pregunta del millón es: ¿cuánto tiempo más vamos a dejar nosotros, los civiles de esta nación, ver a nuestro país desangrarse hasta quedarse sin nada?

Pensemos en esta cifra: «en el año 2019, Guatemala obtuvo el puesto 146 de 180 países en el índice de países más corruptos del mundo». Solo el hecho de pensar que este dato es real me da una vergüenza excesiva. El gobierno entero ya lleva muchísimo tiempo así, y la verdad es que no es solo el gobierno, a esta fatídica clase corrupta también pertenecen decenas de familias y personas mal habidas que, junto a los «líderes de estado», han usurpado en masivas cantidades los recursos del país y nos tienen a todos llorando sangre. Es impactante analizar el daño que estas personas han causado en millones de habitantes. A simple vista, podemos ver la gran falta de empleo, de oportunidades, de salud, de educación, de una buena infraestructura y, en general, de una calidad de vida básica. Velar por estas es el deber y la obligación del Estado, pero claramente no le importa. Y parte de lo que me tiene bastante preocupado es que el pensamiento de que el capitalismo es culpable de todo esto es muy grande, haciendo que la izquierda y el socialismo tengan de que agarrarse y aumenten su poder. Pero todos sabemos que eso es una falacia.

Ahora sí, hablemos de lo bien que podría estar nuestro país, hablemos de una Guatemala soñada. Primero que nada, esta Guatemala que todos soñamos con que llegue es una en la que hay democracia, paz y desarrollo. En esta Guatemala, cada uno de los ciudadanos tiene un acceso básico a la educación, para que así se puedan empezar a formar nuevas generaciones de jóvenes que puedan aportar en grandes cantidades al crecimiento del país y también para dejar a lado la extrema ignorancia que hay en la sociedad del día de hoy. En esta Guatemala, hay un sistema de salud fortificado y funcional, al cual todas las personas tienen un acceso básico y el derecho de ser atendidas. En esta Guatemala, se reconoce que el camino al éxito es el emprendimiento, la empresa y el trabajo duro, y se respeta profundamente el capital y la propiedad privada, siendo este el modelo económico y prohibiendo estrictamente modelos socialistas y comunistas, en los que los medios de producción son supuestamente de todos, pero en realidad no son de nadie y traen mucha más pobreza. Esta Guatemala mantiene una economía que crece rápidamente, abriendo nuevas oportunidades a toda la población e innovando en sectores nuevos que nos lleven a competir significativamente con otros países alrededor del mundo. Esta Guatemala tiene una infraestructura de último nivel, con mega carreteras, puertos marítimos y aéreos, trenes subterráneos y otros, que fomentan en gran cantidad todas las actividades económicas del país y de toda la región. Podría mencionar muchísimas cosas más que harían a nuestra Guatemala una Guatemala perfecta, pero prácticamente tendría que escribir un libro.

¿Es posible llegar a todo esto? ¿Nuestro país tiene lo necesario? Por supuesto que sí. Antes que nada, tenemos que hacer el cambio nosotros mismos como ciudadanos responsables y éticos, tenemos que educarnos acerca de cómo funcionan las cosas, acerca de nuestro gobierno, nuestra economía y todo nuestro país. Luego, debemos unirnos y exigir a nuestros mandatarios, que técnicamente trabajan para nosotros, que proporcionen y abran las oportunidades necesarias para que así podamos llegar a ser esa Guate que todos deseamos, y debemos de levantarnos ferozmente si no se nos escucha y si no se ven cambios. El poder está en el pueblo y el gobierno le pertenece al pueblo. Tenemos que ir deshaciéndonos de la corrupción y denunciarla con toda nuestra fuerza y voz. El día que este país se libere de la corrupción va a ser el día en el que realmente podamos desarrollarnos como una nación. En el momento exacto que entre un gobierno fuerte y claramente decidido en que hay que limpiar toda la pulcritud que se ha convertido el sistema político de este país, y tenga bien claro todo lo que el país necesita para desarrollarlo y cómo hacerlo, va a ser el momento en el que todos podamos estar tranquilos como sociedad. Este gobierno que todos estamos esperando puede que venga en cuatro años, o quizás hasta en treinta, pero de que va a venir va a venir. ¿Quién quita?, quizás este gobierno sea el mío.

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Consejo estudiantil de Secundaria 2019-2020

Somos el Consejo estudiantil de Secundaria 2019-2020. Desde que asumimos este puesto, hemos estado cerca de todos ustedes para escucharlos y ayudarlos a que su paso por la Secundaria sea toda una aventura. Los integrantes del Consejo somos Marcela Bonifaz, Jose Fernández, JP Arrivillaga, Andy Pérez y Juan Diego Castañeda; Sabrina Salguero estuvo con nosotros una parte de esta aventura, pero se fue a vivir a otro país.

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