La tecnología puede afectar nuestra salud mental, pero ¿cómo afecta nuestra salud corporal?

«El problema real no es si las máquinas piensan, sino si lo hacen los humanos». Esta frase dicha por B.F Skinner nos quiere decir que, si una máquina piensa, no pone en riesgo a los humanos. Lo que nos pone en riesgo es si nosotros dejamos de pensar. La tecnología es una herramienta extremadamente útil, pero tenemos que saber utilizarla. En la actualidad se puede usar con muchos propósitos y de muchas formas. Tenemos que saber cuáles son correctos y también cuánto tiempo invertir en su uso.

Uno de los inventos más grandes que ha hecho el ser humano es el Internet. Una herramienta modernamente útil para la investigación y, en general, para el desarrollo y evolución del ser humano. Sin embargo, puede ser peligrosa para nuestra salud. Algunos aparatos electrónicos nos dan acceso a mucho contenido, en el cual existen «ganchos» para que nos quedemos más tiempo usándolo. Esto genera que abusemos del tiempo en la tecnología, lo que puede ocasionarnos serios daños a la salud. Por ejemplo, se puede llegar a desarrollar ansiedad, aislamiento social, depresión, cansancio mental y corporal, falta de sueño, daños auditivos, adicción o daños oculares. Muchos de estos daños, en especial los visuales, se deben a la luz azul, que es un tipo de luz tiene una longitud de onda corta (es decir que esta nos permite percibir colores fuertes y claros en los dispositivos), pero produce una gran cantidad de energía que en exceso se vuelve dañina y provoca el estrés visual. El ojo humano puede percibir desde 380 nanómetros (color violeta o morado) hasta 780 nm (color rojo), puede verlos sin cansancio con cierta cantidad de energía o intensidad que transmita el color, si es muy fuerte o muy brillante nos cansamos. De esto vienen los problemas ópticos y ciertamente los nerviosos también, porque esta luz retrasa el comienzo del efecto de la melatonina (la hormona natural del sueño). Con la falta de sueño comienza el cansancio corporal y los otros efectos mencionados antes.

El exceso del uso de la tecnología nos puede afectar de otras formas corporalmente. Por ejemplo, con esta nos podemos volver totalmente sedentarios y esto podría provocar un cambio en nuestra salud y aspecto corporal. El cuerpo humano está hecho para moverse, mantenerse activo mental y físicamente. Una de las cosas que hoy en día nos detiene de hacer varias actividades sanas en la naturaleza o en el aire libre son las redes sociales. No digo que las redes sociales no son beneficiosas, han beneficiado mucho al desarrollo humano y el crecimiento de industrias, comunicación, negocios, etc.  Lo que digo es que, al sumergirnos en las redes sociales, tanto que perdemos de vista nuestro alrededor, perdemos contacto con la realidad, eso no es sano. Nos da contacto con el mundo entero, pero nos quita el contacto con el mundo a nuestro alrededor. El hecho de estar quietos, ya sea acostados, sentados o parados, viendo un aparato electrónico hace que nuestro músculos, huesos, sistemas y mente se ralenticen o se deterioren. Nuestro cuerpo se adapta a un ritmo de vida fijo y sin mayor actividad, esto puede provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes (normalmente tipo II), obesidad, hipertensión arterial, cáncer de colon, osteoporosis o desorden alimenticio.

La tecnología puede ser dañina cuando su uso es excesivo, pero en sí, es un invento impresionante. Son avances que nos ayudan a evolucionar y a descubrir cosas nuevas, nos facilita muchas acciones y nos sirve de entretenimiento, gracias a ella ha hay nuevas oportunidades. La tecnología afecta nuestra salud mental, pero ¿cómo afecta nuestra salud corporal? Afecta al aumentar el sedentarismo y detener las actividades naturales del ser humano. ¡Así que usemos la tecnología de forma responsable, ya que es una herramienta muy útil y maravillosa!

Autora

Elena Monterroso

Me llamo Elena Monterroso. Constantemente estoy en la búsqueda de aprender cosas nuevas y siempre me ha gustado escribir. Hablo español, inglés, francés y estoy estudiando el idioma ruso. Disfruto tocar el piano y estoy aprendiendo a tocar violín. Me encanta pintar, el arte del cine y del espectáculo y, sobre todo, la ciencia y la química. Practico gimnasia artística desde los tres años, este deporte es una gran parte de mi vida, ya que siempre me ha gustado ese sentimiento de libertad cuando estoy en el aire realizando alguna acrobacia. Es por todo lo anterior que escribo acerca de la mente y el cuerpo, pues me parece muy interesante cómo ambos pueden hacer que una persona realice cosas tan diferentes.

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