Me miro en el espejo
y el espejo me mira de vuelta,
pero no me responde.

Mi reflejo no me devuelve la persona que soy.
No pronuncia mi nombre.
No me dice quién fui
ni quién estoy intentando ser.

Veo un rostro.
Lo reconozco por costumbre,
no por certeza.

Doy un paso atrás
y al irme dejo algo abandonado.
Mi verdadero yo
se queda del otro lado del vidrio,
esperando que regrese.

El espejo recuerda cómo me veía,
la forma de mis ojos,
la curva de mi boca.
Pero me pregunto
si recuerda quién soy
cuando nadie me está mirando.

Mi rostro permanece.
Quieto.
Intacto.

Pero mi identidad se diluye
con cada vez que me alejo
sin mirarme de verdad.

Tal vez lo más frágil de una persona
no es su imagen,
sino la memoria de sí misma.

¿Quién soy cuando dejo de mirarme?

La imagen de la portada es fue generada por AI a través de ChatGPT.

Autora:

Nicole Wellmann

¿Quién soy? Es una pregunta que siempre me ha interesado. Pienso que hay muchas formas de describir quién soy, pero a través de las letras, los libros y las historias descubro la mía.

Escribo porque, en ocasiones, pensar en silencio no es suficiente. Escribo para comprender lo que siento, para poner en orden pensamientos que aparecen revueltos y para formularme preguntas, aun cuando no tenga respuestas definidas. Me interesa lo cotidiano, lo que resulta incómodo, lo que está en evolución y lo que aún está en proceso. No escribo desde la certeza, sino desde la búsqueda; y este espacio es un medio para dejar constancia de ese recorrido. Soy de esas personas que conectan con las letras, que a través de los libros expresan y sienten, y que a veces piensan que ser sensible es demasiado para un mundo insensible. Soy Nicole Wellmann.