San Francisco, la ciudad que sorprende a todos… Al quedar en California, todos empacan con camisetas ligeras y, al llegar, lo primero que hacen es comprar un suéter. Es el centro de la tecnología, pero conserva todos sus edificios antiguos e históricos. Todos los espacios son apretados y pequeños, pero es la ciudad más cara de Estados Unidos. Como todos, yo también me sorprendí por esta magnífica ciudad, pues nunca pensé que ese viaje cambiaría la perspectiva con la que miro al mundo y me impactara de tal manera.

Llegué sin conocer mucho sobre la ciudad y eso hizo que notara cada detalle desde que aterricé. Sabía que estaba el puente Golden Gate, pero no sabía que había otro puente igual de grande, lo que me impactó al verlo por primera vez. Al caminar por primera vez por las calles, sentí miedo, pues el contraste que tiene con la Ciudad de Guatemala es inmediato, pero eso hace que nos salgamos de nuestra zona de confort y probemos algo nuevo e interesante, lo que necesitaba ese año. Observé a personas hablando en la calle, alguien gritándole a su amigo de un lado de la calle hacia el otro y la cultura de deporte que se encuentra.

La diversidad que existe en San Francisco es impresionante. Hay todo tipo de personas, tiendas y cocinas; latinas, chinas, japonesas, vietnamitas y muchas más. Hay una riqueza cultural que va más allá de los museos, como esa vez en la que, al caminar por Fisherman ‘s Wharf, vimos a alguien en la calle tocando el saxofón, un momento muy personal que no se esperaría encontrar en un sitio tan turístico.

Esa cultura también se ve reflejada en la comida. Uno de los errores más grandes que cometemos los turistas al visitar otras ciudades es comer en restaurantes que se pueden encontrar en cualquier parte. Es un error que cometimos en los primeros días, pero los momentos y lugares realmente especiales se encuentran en los restaurantes locales, que no existen en ninguna otra parte del mundo, como el café que me tomé en el MoMA o un restaurante por la bahía de comida de mar. El único restaurante de cadena al que perdono ir en San Francisco es el icónico In-N-Out Burger, ya que es un clásico dentro de California y son hamburguesas que, para ser de comida rápida, son sorprendentemente buenas.

En San Francisco, todos encontrarán algo que les gustará, como caminar por el Golden Gate, tomar un bote por la bahía, ir a la famosa isla de Alcatraz o caminar millas y millas para llegar al Palace Of Fine Arts, porque tu hermano dice que queda «cerca». Es una ciudad que nos permite entender la grandeza del mundo y la importancia que la cultura ha tenido en nuestra historia y nos hace querer conservarla. No es perfecto, pero eso es lo que lo hace convertirse en una parte de uno y así crecer como personas e intelectos.

Autor

Alejandro Nuila

¡Hola! Soy Alejandro Nuila, un estudiante de Cuarto Bachillerato. Siempre he sido alguien curioso y a quien le gusta tener experiencias nuevas. Considero que los viajes son unas de las mejores experiencias que se pueden tener, nos ayudan a conocer más sobre la historia, las culturas y nos sacan de nuestras rutinas diarias.

Artículos del autor