¿Cómo afectan los estereotipos a nuestra mente y comportamiento?

«Los estereotipos son verdades cansadas», dijo el filósofo George Steiner, refiriéndose a que los estereotipos son percepciones exageradas que se simplifican en pocos detalles sobre un conjunto de personas que comparten cualidades o comportamientos. Hay diferentes tipos de estereotipos y cada uno de ellos se utilizan o insinúan a diario, consciente o inconscientemente. En este artículo ejemplifico algunos de ellos.

Estereotipos de género
Nos dicen lo que deberíamos hacer y como deberíamos ser, dependiendo de nuestro sexo; por ejemplo, «un hombre no puede llorar porque es el más fuerte» o «una mujer no puede ser fuerte porque la hace parecer hombre». Esto es una mentalidad poco inteligente para la capacidad intelectual de un ser humano. Es solamente cuestión de aprender a respetar las diferencias y no menospreciarlas ni convertirlas en algo despectivo. Durante años, la cultura ha creado este estereotipo y no ha sido sino hasta el último siglo que se empezó a cambiar esta mentalidad.

Estereotipos de nacionalidad
Definen como deberíamos ser dependiendo de nuestras raíces y culturas; por ejemplo, «en Argentina toda la gente es muy egocéntrica» o «todos los franceses usan boinas, camisas rayadas y son románticos». Estas son cosas que se nos han mostrado subliminalmente a través de influencias cotidianas, como la televisión, los libros o caricaturas. Es importante saber que no todas las personas de un mismo país son como nos las han mostrado.

Estereotipos de labor
Nos muestran qué tan importante debería ser nuestro trabajo dependiendo del puesto o empleo; por ejemplo, «el jefe tiene el puesto más importante» o «la gente joven trabaja mejor que la gente mayor». Estas frases muestran una mentalidad cerrada, aún cuando en ciertos casos puede ser verdad que una persona joven sea mas energética que alguien mayor, o que el jefe tiene un puesto importante (tan importante como los demás). Pero hay una gran desventaja en basarse en estos estereotipos y es que a veces podemos perder grandes oportunidades.

Estereotipos raciales
Estos nos dicen qué puede hacer una persona dependiendo de su raza o etnia; por ejemplo, «una persona indígena no merece lo mismo que una persona ladina» o «una persona europea vale más que una persona latinoamericana». Estos ejemplos tienen un nombre muy simple, discriminación. Ha venido de muchísimos años atrás y sigue siendo parte de nuestra vida diaria. ¿De qué forma una persona es inferior o superior a alguien? La riqueza material, el lugar donde nace una persona o el aspecto físico de alguien, no define a nadie como persona. Claro, todos somos diferentes, pero merecemos el mismo trato. Es solamente respeto. Lo que forma a una persona son sus valores, no lo superficial.

Estereotipos de belleza
Estos nos dicen como debería ser una persona para ser bella; por ejemplo, «para ser bella, una persona debe ser delgada» o «para que una persona sea bella debe usar ropa a la moda». La pregunta aquí es: ¿en realidad la belleza se encuentra en el exterior? Muchas personas son bellas en el exterior, pero una persona bella por fuera puede no serlo por dentro, o viceversa. La belleza es un concepto sumamente relativo. Para alguien, una persona de piel clara puede ser hermosa, mientras para otro, una persona de piel oscura también puede serlo. Gran parte de los estereotipos de belleza vienen de la publicidad, esta tiene un enorme impacto subliminal o inconsciente en todos nosotros. Si profundizamos, muchas de las cosas que ahora creemos es por la publicidad o por las ideas que se nos transmiten en Internet. La verdadera belleza, depende de los ojos que la miren y el corazón que la sienta.

Entonces, ¿cómo afectan los estereotipos a nuestra mente y comportamiento? Nos afecta de forma inconsciente, ya que gran parte de lo que pensamos ha sido influenciado por estereotipos cotidianos. Nuestra mentalidad o forma de pensar ha variado debido a mensajes subliminales que vemos en muchos medios y esto afecta nuestro comportamiento. Lo más importante es aprender a respetar a todos sin importar su genero, labor, aspecto o nacionalidad. El respeto es la base de la convivencia. ¡Rompiendo estereotipos, abrimos oportunidades!

Autora

Elena Monterroso

Me llamo Elena Monterroso. Constantemente estoy en la búsqueda de aprender cosas nuevas y siempre me ha gustado escribir. Hablo español, inglés, francés y estoy estudiando el idioma ruso. Disfruto tocar el piano y estoy aprendiendo a tocar violín. Me encanta pintar, el arte del cine y del espectáculo y, sobre todo, la ciencia y la química. Practico gimnasia artística desde los tres años, este deporte es una gran parte de mi vida, ya que siempre me ha gustado ese sentimiento de libertad cuando estoy en el aire realizando alguna acrobacia. Es por todo lo anterior que escribo acerca de la mente y el cuerpo, pues me parece muy interesante cómo ambos pueden hacer que una persona realice cosas tan diferentes.

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