¿Cómo las emociones afectan a nuestro cuerpo y a la mente?

«Cuando digo controlar las emociones, quiero decir las emociones realmente estresantes e incapacitantes.  Sentir emociones es lo que hace a nuestra vida rica».

Esto lo dijo el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, famoso por la publicación de su libro Emotional Intelligence. ¿A qué se refiere con esta frase? Quiere decir que no nos debemos dejar llevar por las emociones negativas, debemos controlarlas, pero no contenerlas.

Las emociones del ser humano están bastante desarrolladas, sabemos diferenciarlas y, más que todo, sabemos expresarlas. Las expresamos a través de música, arte, escritura, diálogo, baile, poesía, llorar, reír, gritar. Lo que nos da motivo para seguir adelante son las emociones. Nos permiten tener un propósito, saber qué es lo que queremos y cómo lo queremos pero, más importante, nos permiten saber por qué lo queremos. La mayoría de cosas las hacemos para sentirnos felices, satisfechos o inspirados. Hallamos nuestras emociones cada vez que logramos expresarlas y liberarlas. Somos seres increíbles, capaces de cuestionarnos todo lo que queremos y buscar soluciones para encontrar las respuestas.

Nuestra mente se adapta a nuestros estados de ánimo. Existe una enorme variedad de personalidades en el mundo, ya que cada una de ellas es diferente, aunque sea en un aspecto, pero cada una tiene algo especial. Cada personalidad es resultado de los sentimientos que siente o que más ha sentido una persona. El corazón transmite las emociones, pero la mente las controla. Es increíble cómo el simple hecho de escuchar una melodía, recordar un momento o ver una imagen puede hacernos sentir cosas tan diferentes y profundas. Muchos nos hemos cerrado hacia algunas emociones o decidimos no expresarlas, pero parte importante de vivir es experimentar. Tenemos que aprender a dejar salir nuestras emociones, no solo por hablarlas, sino porque en serio las sentimos. Si no queremos que los demás sepan cómo nos sentimos, está bien, podemos simplemente sentirlo y no expresarlo directamente, y si llega un punto en el que se vuelve molesto solo sentirlas y contenerlas, expresémoslas por medio de nuestra inspiración, de forma inteligente.

El estrés es uno de los sentimientos mas complicados, porque nos puede llevar a los límites de las emociones negativas. Si sentimos estrés en exceso, comenzamos a preocuparnos por las cosas pequeñas y estas nos llevan a sentirnos muy enojados o tristes. Esto es peligroso para nuestro cuerpo. ¿Cómo? Nuestro sistema nervioso se tensa tanto que comienza a afectarnos de diferentes formas sin que nos demos cuenta. Por ejemplo, a veces comienza con la pérdida de cabello, resequedad en la piel, desorden alimenticio, ataques de ansiedad e impaciencia por todo. Esto llega a deteriorar nuestro cuerpo, nos cansamos rápido mental y corporalmente y esto no es sano. Nuestro cuerpo se adapta a las condiciones en las que vivimos, entonces si vivimos preocupados, el cuerpo entenderá que tiene que estar todo el tiempo atento a lo que vendrá o a lo que podría venir, esto es lo que nos quita tanta energía cuando estamos estresados. Es importante, en especial en estos tiempos, aprender a controlar ese estrés. Tenemos que canalizarlo, dejarlo salir. Podemos hacerlo hablando con alguien o realizando actividades que nos entretengan y que nos gusten. Tenemos que dejar el estrés atrás porque eso nos impide sentir lo que realmente importa, la felicidad y asombro de la vida.

Aprendamos a vivir, asombrarnos, sentir, disfrutar, porque lo único que nos llevamos de la vida son los recuerdos. Entonces ¿cómo las emociones afectan a nuestro cuerpo y a la mente? Nos afectan ya que son muy poderosas, pueden llevarnos a los límites. Por eso debemos saber controlarlas y canalizarlas para lograr expresarlas. Podemos hablar con gente profesional, con amigos, con familia, o simplemente no hablar, pero expresar a través de música, pinturas, poemas, escritura, baile, deporte, con creatividad. ¡Haz lo que más te guste y te motive, disfrútalo y siéntelo!

Autora

Elena Monterroso

Me llamo Elena Monterroso. Constantemente estoy en la búsqueda de aprender cosas nuevas y siempre me ha gustado escribir. Hablo español, inglés, francés y estoy estudiando el idioma ruso. Disfruto tocar el piano y estoy aprendiendo a tocar violín. Me encanta pintar, el arte del cine y del espectáculo y, sobre todo, la ciencia y la química. Practico gimnasia artística desde los tres años, este deporte es una gran parte de mi vida, ya que siempre me ha gustado ese sentimiento de libertad cuando estoy en el aire realizando alguna acrobacia. Es por todo lo anterior que escribo acerca de la mente y el cuerpo, pues me parece muy interesante cómo ambos pueden hacer que una persona realice cosas tan diferentes.

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