Dead Poets Society, una de mis películas favoritas, está basada en la vida de unos adolescentes que van a un internado muy prestigioso. La película recorre todos los aspectos cotidianos y trágicos que la llevan a ser lo que yo considero una de las mejores. Comienza con la entrada del nuevo profesor de literatura, Mr. Keating, (interpretado por Robin Williams) un profesor con enseñanzas poco ortodoxas y que dice que su propósito es sacar estudiantes con libertad de pensamiento. Desde ahí vemos cómo incita a un grupo de estudiantes a crear un grupo de poesía al que llama «Dead Poets Society». Una vez por semana, estos estudiantes se escaparán de la escuela al bosque donde recitarán poemas y harán lo que ellos llaman «suck the marrow of life».

Vemos al grupo hacerse cercano y pasar por varias travesías a lo largo de la historia, como la de Charlie, quien hace una atrevida, pero tonta broma al director, lo que lo lleva a casi ser expulsado. Knox, perdidamente enamorado de una chica que tiene novio, se rehúsa a dejarla a ir, llegando al nivel de escribirle y recitarle un poema enfrente de su escuela. Todd, con la ayuda de Neil y Mr. Keating, intenta sobrepasar su timidez e inseguridad, incluso dejando ver por momentos su increíble capacidad para escribir. Y, sobre todo, la historia de Neil, quien tiene que enfrentarse a su padre porque no aprueba su aspiración por la actuación.

La película nos lleva por todas estas situaciones con humor y las enseñanzas de Mr. Keating, quien nos deja frases memorables como «Carpe Diem» (latín para «Aprovecha el día»); nos propone un punto de vista de la humanidad único, pues se refiere a los humanos como seres llenos de pasión, y que cosas como el romance y la poesía son las razones por las que seguimos con vida. Sin embargo, la historia toma un giro oscuro cuando vemos que el papá de Neil se niega a dejarlo seguir actuando, incluso después de ver su increíble trabajo en la obra en que estuvo y lo saca de la escuela. Un Neil desesperado toma una trágica decisión…

Dead Poets Society es una película increíble que nos deja llorando al ver la decisión de Neil, un joven que se resiste a llevar una vida sin libertad. Él demuestra todo lo que la película nos quiere decir: uno debe de ir por la vida con sus propias ideas sin miedo a atreverse a ir contra la corriente. El mismo Neil dijo que tenía miedo de morir, solo para darse cuenta de que no vivió. Dead Poets Society es una de esas películas que te logran marcar y te dejan reflexionando sobre cómo llevamos nuestras vidas, con poemas de por medio.

Autora

Elizabeth Magaña

¡Hola! Mi nombre es Elizabeth y soy una estudiante de Tercero Básico. Me ha interesado la literatura desde los ocho años cuando leí Harry Potter. Me gusta la música, escribir y leer. Considero la literatura una manera de expresar lo que sentimos y cómo vemos al mundo. Este es un espacio donde hablaré del último tema que logró captar mi atención, desde música, libros, películas o experiencias. Y diré la manera en que me han afectado.

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